DESTINITOS FATALES de Andrés Caicedo
Antes de hablar sobre este libro, que a la vez son muchos libros... hago la aclaración que soy muuuuy fastidiosa cuando de música se trata. En esto también mis genes tienen "algo" que ver. Cosas que para el común de la gente son lo más emocionante y feliz que han escuchado, para mí simplemente no tiene sentido. Especialmente cuando se trata de "ritmos" que se hicieron para el cortejo humanoide, es decir, bailar!!! también es un gen deletéreo que tengo y ni me importa -como con la poesía-, la verdad, me parece aburrido ver bailar gente, admiro mucho la gente que baila profesionalmente como mi amiga @LFC, pero de resto, esas fiestecitas familiares en que bailan con los tíos; noooo gracias! paso.
Ya con esta introducción, se preguntarán los que han leído a Caicedo por qué demonios lo pongo, si no me gusta la salsa (él era Caleño), pues lo pongo porque amaba el Rock y a los Rolling Stones, la verdad, yo no muero por los Stones, pero si por el Rock. Me encantan casi todas sus variantes y a diferencia de lo que puedan pensar, a mí si me gusta saltar y gritar en medio de un "pogo", amo ir a conciertos y "untarme de gente".
Por otro lado, uno no debe desconocer a los personajes que se atravesaron por el camino que uno recorre y lo acompañaron por un tramito. De cada persona con la que uno entabla ya sea una amistad, una relación amorosa, una relación familiar... whathever... quedan cosas buenas y cosas no tan buenas... Listo! este libro me lo recomendó una de esas horribles personas que se atravesaron en el caminito. Por fortuna ya no está y con seguridad no lo estará más jajajaja. Pero lo bueno es que alguna vez, observando la gran biblioteca de mi casa, descubrió que este libro estaba allí. De cuenta de Destinitos Fatales, conocí a Caicedo. Genio, -creo yo - de él tomé algunos rasgos psicorrígidos, y aprendí a vivir sin esperar que vaya a durar mucho.
Yo no le tengo miedo a la muerte, ni a los muertos, ni a nada de esas cosas... bueno, Andrés creía que era una estupidez vivir más de 25 años... y así lo hizo, sólo vivió por ese tiempo. Yo no he pensado en esas bobadas, uno vive lo que firmó en el contrato antes de nacer (vaya uno a saber cuánto!). Este man escribía "sabroso", tenía una forma diferente de introducirlo a uno en la historia, además que tenía la peculiaridad de hablar en primera persona y uno no sabía si lo hacía un hombre o una mujer. De vez en cuando, uno se pegaba unos fuertes choques al descubrir quién era el personaje en cuestión! (algunas historias son muy hardcore, más de lo que uno quisiera leer a los 15 años) jejeje
El caso, es que en este libro (en esta edición que leí), hay varios cuentos de Andrés Caicedo.
Recuerdo: Angelitos empantanados, que lo leí más por el programa de "la brújula mágica" que por cultura jejeje -lo siento- Noche sin Fortuna -que me encantó-, Lulita ¿que no quiere abrir la puerta?, obviamente Destinitos fatales y muchos otros más. Fue como una sobredosis de Caicedo.
Después de esto, compré Que viva la música! mmmm ese me dejó un sin sabor, y no volví a leer nada de él. Sin embargo, al día de hoy, no he leído a un autor que haga tanto énfasis en sus gustos musicales como Caicedo, así que donde esté, que se la esté pasando bien con los rockeros muertos... y los salseros también!

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