Bueno, hoy ya es lunes, me encuentro escribiendo desde el celular entonces quizá no pueda editar muy bien este post... En este momento sigo en vacaciones y ya que soy muy afortunada, me enviaron a Tokyo para pasar una semana de mis vacaciones. El próximo post con seguridad, será sobre Tokyo y quizá lo compare con lo poco que conozco de Kyoto... Por lo pronto hablaré sobre una experiencia vivida la semana pasada. ¡Bienvenidos!
Como hablé en el post anterior, la semana pasada fue el Kodomo Ojiba Gaeri y para finalizar las 2 semanas del evento, elegí participar en un hinokishin especial con niños "especiales"... -valga la cacofonía-
Quienes me conocen desde hace mucho, sabrán que los niños no me gustan mucho que digamos; sin embargo, hay algo complejo de explicar y es que aunque no me gustan mucho, tengo un buen feeling con ellos y pues, ya que están acá y son el futuro del mundo, me divierto con ellos y demás... Pero lo que si es claro es que cuando de juguetes y juegos se trata, yo soy una niña más.
Hablo de "estiramiento" porque es un término que usamos en transformación... No es más que estirar nuestra zona de confort o zona cómoda. Quizá hayan escuchado hablar de esto. Pues bien, para ser sostenible, es importante estirar la zona de confort, ponerse retos y cumplirlos -obviamente- así que surgió la oportunidad de apoyar este evento, pedí permiso en mi casa y aunque sólo elegían a 6 personas, 3 hombres y 3 mujeres, fui una de las elegidas para esto.
Durante este hinokishin en especial siento que recibimos mucho más de lo que dimos. La preparación fue casi con un mes de anticipación. Más o menos 40 adultos estábamos participando en el hinokishin y los niños iban desde 10 meses de nacidos hasta incluso 16 años...
Se trataba de niños con alguna deficiencia cognitiva, autismo e incluso síndrome de down. Algunas madres iban con sus hijos porque requerían de cuidados mucho más que especiales.
Para este evento nos reunimos en un tsumesho muy grande y con muchas comodidades. En una de las imágenes está la programación. Todo estaba fríamente calculado desde la habitación en que dormiríamos como los niños que cuidaríamos e incluso el transporte en que nos íbamos a movilizar.
Los japoneses suelen planear con antelación cada detalle de un evento determinado. He visto que no dejan nada al azar o con finalidad de improvisación. Es más, yo pienso que si un día algo tuviese que ser improvisado, ellos enloquecerían o algo así... Todo está fríamente calculado.
¡Me impresionan!
Nosotros los latinos por el contrario, somos los reyes de la improvisación y el despilfarro. Nos damos el lujo hasta de mal gastar el tiempo, llegamos tarde a todas partes, empezamos tarde los eventos, nos graduamos mucho después de lo imaginado... En fin.
Hace poco veía un vídeo donde un colombo-japonés decía que tarde o temprano la disciplina vence a la inteligencia... Y si. Japón es un enorme ejemplo de lo que la disciplina puede dar como resultado.
Yo creo que parte de mi propósito al estar acá, es crear hábitos de disciplina en mi vida. Horarios exactos de alimentación, de salidas, de los trenes, de la gente en general...
Volviendo al tema inicial, cada persona debía encargarse de uno o dos niños... En mi caso, no me asignaron un niño en especial, sino que apoyaba el cuidado de un grupo de niños.
Algunos niños presentaban deficiencias evidentes y otros en cambio se veían muy muy bien... Hasta que comienzan a jugar y a mostrar que tienen un leve retraso, que no pueden comunicarse o que no se movían correctamente.
Fue muy bonito saber que hay una organización que piensa también en esos niños que por una u otra razón no pueden disfrutar de las mismas cosas que los demás.
De paso, yo también disfruté muchísimo de este evento especial. Compartimos con algunas de las madres de los niños. Realmente mi admiración por ellas es indescriptible.
Hubo instantes en que pensaba en un capítulo de Dr. House en que había un niño autista y él obviamente esperaba salvarlo de la enfermedad que lo afligía... Pero en el fondo House pensaba en la situación de los padres... Y Bueh...
En fin... Yo pensaba en que cualquier cosa que hiciéramos con los niños era un micro respiro para sus madres. Al menos por un día se debieron haber sentido apoyadas y un poco descansadas.
Con los niños estuvimos en el Shinden, hubo un tsutome especial en el que el Shinbashira interactuó con los niños, les hizo preguntas y si no estoy mal, hasta lo vi reírse -cosa bien extraña en él-... Los apoyamos durante las comidas, fuimos con ellos a piscina, montamos en los jueguitos, vimos película y comimos mecato como nunca!!!
Hubo muchas cosas que me impresionaron, he visto que en general, en Japón, los niños son autónomos desde muy pequeños. Van solos al colegio, los veo caminando por ahí como si nada... igualmente, a estos niños aunque requieren más cuidados, sus madres confiaron en nosotros para cuidarlos y así ellas pudieron descansar un poco.
Me gusta compartir con niños porque siempre aprendo muchísimo! Mi "niña interior" es bien agria, entonces al jugar con los niños, al escucharlos, al responder sus preguntas complejas... Quien estaba aprendiendo y siendo receptora de información, realmente fui yo. Ser presa de su autenticidad. A los niños realmente no les aflije casi nada, incluso los que sufren, los que se ven enfermos, gozan con todo, se disfrutan la vida, juegan como si no hubiese mañana, se ríen, hablan todo el día. He visto muchos niños jugando en medio de la lluvia o en un calor impresionante como si nada. He visto cómo se apoyan entre ellos, pero quizá lo que más me impresiona es el respeto por el otro. Incluso en juegos donde podrían discutir o pelearse, guardan la calma y aún así, siguen siendo niños...
A los padres de niños con alguna dificultad física o mental, les deseo muchísima paciencia. Que encuentren apoyo siempre! Nosotros 6 quedamos exhaustos después de esos dos días, pero al día siguiente nuestra vida regresó a la normalidad. La de sus familias por el contrario, continúa siendo extrema. Mucho ánimo y salud.
Quería compartirles esta vivencia porque estamos acostumbrados a ser "normales" a tenerlo todo... Pero también existen personas que están en una vida paralela todo el tiempo.
Algunas vez le decía a unos amigos ingenieros que hicieran la estadística para que una meiosis fuera 100% exitosa y luego, que la formación del cigoto lo fuese también y después, el desarrollo de los 9 meses de gestación lo fuese también... La respuesta es obvia: es casi imposible. Sin embargo todos los días nacen niños 100% normales, 100% funcionales. Probablemente tu y yo lo seamos también.
La vida es un milagro.
Me siento inmensamente agradecida.
Pd. Ya hoy es viernes. Los días en Tokyo han pasado muy rápido y escribía casi dormida, al fin termino para publicar. Gracias por esperar. Feliz fin de semana.
Es increible que tu le dediques tanto tiempo a contarnos con tanto detalle tu cotidianidad, y yo no me haya tomado 2 minutos para decirte que me encanta leerte, que aprendo mil cosas de tus historias y me hace recordar por que te quiero tanto!!!! Gracias!!!!
ResponderEliminarMuuaahhh!!! Y yo a vos!!! Gracias por tu amistad :-*
EliminarMuuaahhh!!! Y yo a vos!!! Gracias por tu amistad :-*
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