Ok, mucha gente ha
escuchado hablar de Japón, otros cuantos han venido por un tiempo,
misteriosamente en Colombia existen muchas personas que vienen a Japón como si
fuera ir a Coveñas o algo similar... Cuando conocí Tenrikyo, para mí era casi
imposible venir acá y estar por unos meses, sin embargo como decimos en
transformación, TODO ES UNA CONVERSACIÓN. Y así es realmente. Quizá no nos
ubicamos en el punto exacto para hacer lo que deseamos, para saltar hacia
nuestros sueños... así que cosas que para algunos requieren todo el esfuerzo
del mundo, para otros es muy sencillo, pero porque no saben que es difícil...
creo que no me explico... mejor dicho, es como la frase que hay en la NASA
sobre las abejas, ellas no están diseñadas para volar, sin embargo no lo
saben, así que vuelan como si nada y si que nos sirve que lo hagan.
Yo creo que muchas
veces somos nosotros mismos los que nos ponemos circunstancias para no realizar
lo que queremos. Si, claro, vivir un sueño requiere mucho más que ganas,
requiere tomar acción frente a muchas cosas... en fin... voy al punto de este
post: Japón es un país "extraño", pero Tenri, la ciudad donde vivo lo
es mucho más. Quizá extraño es una palabra fuerte... pero creo que es la
palabra que usamos para algo que se sale de nuestra cotidianidad, de lo que ya
conocíamos.
Imagínense un lugar
donde todas las mañanas toda la ciudad desayuna lo mismo. Es decir, el menú es
igual para todas las casas, los estudiantes, los empleados, los niños... al
igual que el almuerzo y la cena. Donde todas las personas toman sus comidas en
el mismo horario usualmente. Donde ir a misa no es algo horrible sino que hace
parte de la cultura. Donde los habitantes se transportan en bicicleta todo el
tiempo y pueden dejarla estacionada sin temor a que se la lleven o a que se
lleven algo de la canasta. Un lugar donde una vez al mes, se saca un espacio
para limpiar y poner bonito el lugar donde se estudia o trabaja, donde una vez
al año, en un día festivo, TODA la ciudad suspende sus actividades para ayudar a
limpiar la ciudad. Un lugar donde en los colegios no hay personal de aseo, así
que los mismos estudiantes hacen el aseo una vez finalizan las clases. Un lugar
donde por donde se pase, las personas saludan con un buenos días, tardes o
noches así se hayan visto varias veces en el día. Un lugar donde los niños
respetan a los mayores, donde los maestros tienen un puesto privilegiado en la
sociedad, donde no hay clases sociales marcadas, donde se vive con lo
necesario. Un lugar donde no hay animales callejeros, donde la comida es
balanceada, donde no hay obesidad mórbida... Podría hablar muchísimo más de
esta ciudad, este lugar es Tenri, la ciudad donde vivo, en la prefectura de
Nara. Donde no hay buses, ni taxis, ni motos en exceso. Donde los carros son
pequeños, híbridos y semi cuadrados. Donde se transita por la izquierda y donde
el peatón tiene la prioridad siempre. Si, Japón es un país extraño, y Tenri lo
es aún más... sin embargo, ¿se imaginan viviendo en un lugar así?
Hoy, mientras hacía
Hinokishin, "desyerbando" un jardín, pensaba... ¿Cómo sería Colombia
si los alcaldes determinaran un día en que fuera festivo, pero todo el mundo se
dedicara a organizar la ciudad? donde la gente saliera a dedicarle un día a
poner bonito el lugar donde habita.
Somos una sociedad
independiente, donde la prioridad somos nosotros mismos, donde le tememos tanto
al otro que preferimos competir, discutir, pelear... ¿Qué tan sostenible
pudiera ser el mundo entero si cada uno hiciera realmente un poco para vivir
felices en comunidad?
En Tenrikyo se
busca alcanzar el Yokigurashi -la vida plena de alegría y felicidad- yo creo
que cada quien se arma su Yokigurashi, todo depende de los lentes con los que
vemos el mundo. Quizá a alguien le parezca aburrido vivir en Tenri, quizá le
parezca horrible ir a trabajar todos los días, quizá sea tremendo madrugar o
hablarle a la familia... ¡bah! ¿Qué tal si esas cosas nos las disfrutáramos
también? Eso es lo que busca Tenri, que hasta "desyerbando", lavando
loza, aspirando un tapete... lo que sea que hagamos, lo hagamos felices, con
una sonrisa y obviamente en agradecimiento constante a Dios por regalarnos sus
providencias.
Después de toda
esta introducción, les contaré mis primeras impresiones al llegar a Japón.
Efectivamente, muchas de las cosas que se dicen, son ciertas. La cultura
japonesa es sacada de otro planeta. Todo es distinto. El sabor de las comidas,
su aspecto, las habitaciones, el uso de zapatos, la cordialidad extrema al
conversar con la gente... ufff es todo un universo paralelo al nuestro. En el
trópico salvaje -como lo llamo yo- somos muy despreocupados por el otro, por lo
que comemos, por preguntarle al otro cómo está o cómo se siente...
Lo primero que me
impactó al llegar a Japón, fueron los cerezos. Soy una afortunada que llegó en
plena primavera y cuando aún estaban florecidos. Yo me imaginaba unas flores
grandotas que caían cual flor de Guayacán... pues no. Hay unos rosados, otros
blancos y definitivamente sus flores y su aspecto enamoran a cualquiera. No me
cansé de tomarles fotos. Infortunadamente, el clima no estuvo muy favorecedor,
así que mis fotografías tienen un aspecto gris... pero la fortuna de verlos, de
hacer hanami (estar bajo un cerezo tomando cerveza y contemplando el árbol), y el sentir que cuando hay mucho viento, los pétalos se
dispersan y las flores desaparecen, no tiene precio. En la rama del árbol quedan los pistilos y
estambres de la flor y los pétalos vuelan... los pisos son rosados de
petalitos. El impacto de la arquitectura japonesa, sumada al marco que hacían
los cerezos, me impresionaba muchísimo! era como vivir en una postal todo el
tiempo. Los cerezos duraron muy poco tiempo florecidos, pues llovió muchísimo
en las dos primeras semanas que estuve.
![]() |
| Cerezos florecidos, close-up de las flores y el tamaño de un pétalo comparado con mi mano. |
La temperatura me
golpeó muy fuerte al comienzo. Sentía un frío impresionante y la presión se me
bajó bastante! debía ir super abrigada incluso usaba una cobijita en el colegio
para no sentir tanto frío. Por fortuna, por donde vaya hay un
"estacionamiento de paraguas" jijii es impresionante! hay paraguas en
todas partes, y está prohibido usar paraguas mientras se monta en bicicleta.
Por fortuna no soy tan osada como para hacerlo, pero me imagino que el viento
debe elevarlo a uno como si fuera ET. jajajaja. En las entradas de los
almacenes hay recipientes para ubicar los paraguas y las bicicletas tienen un
espacio para ubicarlas también.
Como les dije
arriba, los carros son cuadrados, eso me sorprendió muchísimo pues esperaba ver
los modelos más brutales de Honda, Nissan, Mitsubishi... etc. y no, los carros
son de esas marcas, pero todos son cuadraditos, las placas son de colores
diferentes dependiendo de si el motor es pequeño, o no y de si el carro es
híbrido o no. Los carros son muy cómodos y caben en cualquier lado. La
movilidad es por la izquierda, entonces como dije en el post pasado, mi chip
latino se alteró al sentir que todo el tiempo me iba a estrellar. Incluso una
vez me sorprendí porque vi un camión que "se movía solo" jajajaja
obviamente el conductor iba al lado derecho y no lo recordaba. ;)
Las máquinas
expendedoras de cositas, efectivamente las hay por todas partes. Casi que en
cada esquina hay una, pero venden cosas diferentes. Las hay exclusivas de
cerveza, de gaseosas, de helados, de cigarrillos... en fin! el precio aumenta
en algunos 3 o 4 yenes... por lo que es más económico comprar en un
supermercado... pero en caso de emergencia, son muy útiles. Aún no he comprado
la primera cosa ahí.
![]() |
| Máquinas de vending, carros japoneses y sombrillas :D |
El Shinden es el
centro de la ciudad, quizá no literalmente, pero para los Tenrikyanos lo es. Es
el principal punto de encuentro, donde se va cada mañana y cada tarde. Los
estudiantes tenemos un horario especial para ir, y las misas cambian de horario
según la época del año. Es impresionante por dentro, pero está prohibido tomar
fotografías. Lo que más me impacta es que no tiene sillas, así que todo el
espacio es aprovechado por los fieles, nos podemos ubicar en donde queramos. El
olor a tatami es penetrante y al menos a mi, me gusta mucho.
Mi casa es un
tsumesho, es como un hospedaje para personas de una misma iglesia. Es una casa
típica japonesa. Dejamos los zapatos en la entrada, caminamos en sandalias
entre la casa y descalzos en la habitación. El piso de mi habitación es de
tatami y duermo en un futón (¡me encanta!) y quizá lo que más me gusta de ella
es la pared de papel, corrediza. :D
![]() |
| Paredes de papel, futón donde duermo, el Shinden y la entrada a mi Tsumesho. |
En Japón se fuma
mucho, a pesar de que los cigarrillos son muy costosos, yo pensaba que iba a
ser horrible aguantar el olor a humo de cigarrillo... sin embargo, son tan
respetuosos que tienen celdas exclusivas para que entren los fumadores. En la
foto de abajo, hay una de estas habitaciones para fumadores, así que el humo no
sale de allí, ni las cenizas ni nada y no interfieren con las actividades de la
gente.
La comida, la
preparan en un lugar determinado y el menú varía todos los días. La base de la
alimentación por supuesto es el arroz, así que como arroz en las tres comidas
del día. Acá el desayuno es arroz con sopita de miso, -¡muy rica!- y el almuerzo y
la cena son Obento -como el de la foto- entonces para mi es como si llevara
"lonchera" al colegio. Todos los días para mí es una sorpresa cuando abro
el obento. Muchas veces no tengo idea de qué me comí jajajaja pero puedo decir
que todo me sabe bueno. He comido pescados, algas, camarones y demás cosas
marinas en muchas presentaciones, todo me sabe delicioso además que es hermoso
a la vista.
El salón de clases
es con tablero de tiza, tenemos todas las comodidades posibles para aprender.
Televisión, grabadoras, libros... los profesores son excelentes y muy muy muy
pacientes! Realmente los de mi colegio son de admirar. El japonés no es un
idioma sencillo de enseñar y somos estudiantes de muchos países diferentes, con
culturas y edades muy distintas.
![]() |
| Cabina para fumadores, comida servida en obento y salón de clases. |
Finalmente, hablaré
de los baños... jajajajajaja para mí ha sido una locura el baño, me causa
muchísima curiosidad porque los sanitarios que usamos normalmente en Colombia, acá son muy
extraños. Ellos usan normalmente letrinas, que son esos baños a ras del piso.
Se utilizan en cuclillas y realmente para mí es de las experiencias más locas
que he tenido jajajaja, los baños como los nuestros están marcados en la puerta
como "tipo occidental" y hay de dos clases, el nuestro y el
tecnológico con botoncitos. Ufff!! es magnífico y hace poco me enteré que no es
un baño diferente, sino que es sólo la tapa la que se instala, ojalá pudiéramos
importar esas tapas en Colombia jajajaja es muy divertido hundir los botoncitos
y que hayan "chorritos" que lo limpien a uno, jajajajaja es literal.
La última
fotografía es de una parte del ofuro, quizá el baño es lo que más me gusta. Acá
nos bañamos de noche y me parece una idea genial -al menos por ahora que no ha
empezado el verano- Tenemos un horario específico para bañarnos y vamos por
género. Es decir, primero se bañan los hombres y luego las mujeres. Nos sentamos
en esas sillitas y nos duchamos primero. Es impactante porque en un mismo
espacio nos podemos bañar al tiempo 10 mujeres o más... todas juntas, desnudas
y conversando como si nada (bueno, ellas conversan conmigo, porque aún no puedo decir nada decente ni interesante). Después del baño en la ducha, nos sumergimos en una
mini-piscina de agua muy caliente. Ufff!! es lo máximo! es muy reconfortante y
el cuerpo se relaja por completo. Yo normalmente me baño tardecito porque al
salir del ofuro quedo lista para dormir.
![]() |
| Sanitario "tipo occidental", letrina y ducha del ofuro. |
Bueno, creo que me
exageré en la cantidad de información del post de hoy. He podido escribir sobre
la mayoría de cosas que me preguntan. Iré ampliando la información
paulatinamente. En el próximo post, les quiero hablar sobre las cosas
"extrañas" que he visto en el mercado y un poco sobre las compras, el
valor del Yen y eso...
Nuevamente, si
llegaron hasta acá, muchas gracias por leerme, es muy bacano poder compartirles lo que voy viviendo acá.
Abrazos.






No hay comentarios:
Publicar un comentario