14.4.15

Cambio de chip

Hoy al fin comencé este nuevo post... desde un lugar muuuy diferente al habitual en el que escribía antes. Ahora me encuentro en un "cambio de Chip" como lo llamo yo, y es que no sólo estoy viviendo en un lugar diferente, mi vida completa ha dado un gran giro y estoy feliz con ello.

La idea es poder hacer un post al menos cada 8 días, sin embargo, el tiempo es reducido en estos momentos y el acceso a internet también lo es.

Hoy quiero escribir sobre el hecho de moverme de espacio. Ya llevo 10 días viviendo en Japón, yo lo siento como vivir en un sueño. Me imaginé tantas veces viviendo acá! y hoy que es una realidad, me lo disfruto cada segundo!

Acá viene un resumen de lo que ocurrió para llegar acá... porque una cosa lleva a la otra y siento como si la vida me hubiese estado preparando para vivir este momento desde hace muchísimo tiempo.

Quizá a veces somos orgullosos y queremos que las cosas ocurran a nuestro modo, que todo se haga de la manera en que lo planeamos, sin embargo, todo apunta a que no existe la casualidad en la vida, sino que somos causalidades que se encuentran y convergen...

Desde hace muchos años comencé a tener un afecto especial por este país del Lejano Oriente... quizá las niñas de mi época, tuvimos el primer acceso a esta cultura viendo a Noppo y Gonta, a unos hermanitos que eran marionetas y los primeros Anime que pasaron por la televisión Colombiana... Sin embargo, creo que como mucha gente, confundía China con Japón... así que no sabía si me gustaba o no lo que veía a veces...

Tiempo después comencé a entrenar Judo (柔道) en la Universidad, más tarde estudié Japonés (日本語) allí mismo -hoy reconozco que al parecer no aprendí mucho- y comencé a comer su comida, a prepararla, a conseguir cositas Japonesas, a conectarme con su cultura... realmente no soy una apasionada por el manga y el anime, por lo tanto, no tengo mucho vocabulario, ni hablo japonés -por ahora-; pero si tuve la afición de conocer la cultura e investigarla.

Hace algunos años, me presenté a una beca en Nagazaki, obtuve el cupo en la Universidad, pero por cosas que apenas hoy me explico, no pasé uno de los exámenes más fáciles para acceder a la beca, así que archivé mi sueño de irme a vivir a Japón.

Paralelamente a ese suceso, ingresé a un entrenamiento de liderazgo en una empresa llamada Be Happy Corporation. Inicialmente lo tomé como algo más que iba a hacer, sin embargo, este entrenamiento me partió la vida en dos. Entre muchas cosas, me permitió descubrir que mi parte espiritual no estaba completa y que me había dedicado a estar "cómoda" con lo que hacía hasta el momento... yo realmente estaba muy orgullosa de mi misma, pero de repente me vi viviendo una vida que no tenía nada de extraordinaria.

Así que un buen día, mi amiga Catalina, me habló de Tenrikyo. En la vida había escuchado hablar de una religión como esa, me invitó a una ceremonia mensual y fue amor a primera vista, desde ese día, elegí quedarme. Definitivamente fue como encontrar lo que andaba buscando.

Tenrikyo es una religión muy joven, que cuenta con fieles en muchísimos países y por fortuna está en Colombia. Realmente soy afortunada al haber hallado un nicho para este espíritu libre.
Prometo que cuando tenga mayor capacidad para hablar de Tenrikyo, haré un post exclusivo de esto.

Debido a que elegí salirme de mi cómodo laboratorio para pasar a vivir una vida irrazonable en un contexto de transformación, donde me di cuenta que realmente no somos individuos, sino que somos UNO con el mundo, mis horarios se convirtieron en algo realmente extremo. Esa época de mi vida en donde trabajé en Be Happy será inolvidable. Poder acceder a tantas personas, poder apoyarlas, sentirme apoyada, conocer sus vidas, sus familias, ver que yo podía ser fuente para que ellos también saltaran al mundo cuántico... ufff! fue impresionante!

Pero un día también llegó mi momento de feedback, de saber y reconocer que aunque amaba lo que estaba haciendo, yo también tenía mis sueños, mis metas, mis declaraciones y que la vida es sólo este momentito en que me leen y que no sabemos qué ocurrirá en 2 minutos... así que elegí dar mi propio salto cuántico e ir tras mis sueños.

Tenrikyo es la posibilidad de hacer alcanzable la transformación a cientos de personas, yo a veces digo que Tenrikyo es la religión de la transformación. A veces leo la doctrina y me siento leyendo los manuales de entrenadora de VIA, quizá parezca una locura, pero yo alcanzo a ver la grandeza de ambas cosas y me enamora creer en un mundo diferente.

La posibilidad de vivir en Japón y estudiar a profundidad la doctrina de Tenrikyo es como ganarse la lotería, sin embargo, la probabilidad de poderlo hacer era reducida debido a las normas que se tienen con respecto a los estudiantes. No obstante, cuando Dios tiene planes para nosotros, ocurren cosas absurdas que no nos tenemos que explicar.

Me postulé entonces para estudiar en TLI (Tenrikyo Language Institute) en la prefectura de Nara en la ciudad Tenri y fui seleccionada. A partir de ese momento comenzó el real cambio de chip. Quizá algunos ya han tenido la experiencia, sin embargo yo siempre había vivido en Medellín, el tiempo máximo vivido en otra ciudad habían sido 20 días, así que estuve experimentando muchas sensaciones antes de irme...

No es fácil, pero tampoco imposible. Muchas de mis amigas viven en el exterior, por uno u otro motivo y ya llevan entre 2 y 6 años viviendo en países diferentes a Colombia, ¿por qué no iba a poder hacerlo yo?

Así que comencé por renunciar a mi empleo, entregar el apartamento en donde vivía, vender las cosas del mismo para recaudar fondos para el viaje, irme a vivir de nuevo con mi mamá, experimentar un mes de Hinokishin en Cali, certificarme como entrenadora de VIA, despedirme de mi familia, mis amigos, mi novio y conocidos... Sentir el calor humano, la alegría de quienes comparten mi felicidad, la comprensión de quienes aguantaron mis múltiples estados de ánimo, la solidaridad y el desprendimiento de tantas personas que me apoyaron desde económicamente hasta emocionalmente, las múltiples manifestaciones de tantas personas! ufff! no sólo me llenaron de una gran energía sino que confirmaron que estamos en esta vida para disfrutar, para ser felices, para vivirnos cada segundo como si fuera el último! NOS VAMOS A MORIR, eso lo tenemos asegurado, ¿por qué quedarnos viviendo una vida aburrida y cómoda?

Y así fue como el 31 de marzo comencé mi viaje, mi nueva vida, rumbo a Japón. En el siguiente post les hablaré de la experiencia de viajar en el tiempo.
Es todo por hoy, les dejo un gran abrazo.
Gracias.

1 comentario:

  1. Me alegra y emociona inmensamente que hayas llegado a Japón, que hayas dado ese salto continental para vivir lo que soñaste, o para vivir en un sueño como dices vos. Excelente resumen de sucesos :) Abrazos.

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